Belleza, Salud, Decoracion y Estetica

jueves, 2 de julio de 2015

De qué están hechas las pinturas de labios?



La barra de labios, el cosmético favorito de las mujeres —se venden más de 900 millones de unidades al año en todo el mundo— cumple 100 años. Pero, ¿de qué está hecho? ¿Qué ingredientes lo componen?10% de pigmentos. A una barra de labios se le pueden incorporar hasta cinco o seis pigmentos distintos que, mezclados, permiten obtener el color final deseado. Para los tonos marrones se usa sobre todo óxido de hierro amarillo; el rojo o el marrón para las barras nude y pigmentos anaranjados para las más brillantes. Los rojos y los rosas se consiguen con fluoresceína.

Polvos como el talco o el caolín permiten un acabado mate, mientras que agentes nacarados tipo titanio o mica hacen lo propio con los efectos metalizados.

10% de ceras estructurantes. Se combina una mayoría de origen vegetal con otras ceras sintéticas con menos colorido pero que garantizan solidez y consistencia. Estos componentes aseguran que el lápiz se deslice con facilidad sobre los labios.

68% de aceites naturales. Aceites naturales nobles como la jojoba, la macadamia o la camelina permiten que los pigmentos se distribuyan con simetría por todo el producto. Son componentes muy puros y cuidadosamente elegidos porque si no son de la mejor calidad tienden a oxidarse y provocarle mal sabor al lápiz labial. El aceite de ricino, que antiguamente se empleaba en más del 50% de las barras, ha dejado de utilizarse porque se echaba a perder muy pronto.

10% de mantecas y otros componentes oleosos. Mantecas de karité, de mango y de coco proporcionan un efecto nutritivo e hidratante. Además, facilitan la adherencia y la aplicación al contacto con la temperatura elevada del labio.

2% de ingredientes activos. No podían faltar en las barras de labios. Pueden ser activos hidratantes como la glicerina o extractos de aloe, antioxidantes como la vitamina E o activos como el ácido hialurónico para aumentar el volumen del labio.


Vamos al grano

Conocido por su aparición en la adolescencia, el acné forma parte de nuestra vida de la misma manera que otros procesos fisiológicos que se dan en esa etapa como la primera menstruación o la aparición del vello púbico. Aunque, para muchos se transforma en un tormento que taladra su autoestima en pleno desarrollo. Más allá de formar parte de la pubertad, esta enfermedad de la piel se considera ahora un trastorno crónico que, cada vez más, afecta a personas adultas, sobre todo mujeres.

Se estima que entre el 50% y el 95% de los adolescentes de países occidentalizados tiene, o ha tenido, acné. Cifras que varían en función del tipo de lesiones a considerar. No obstante, aunque las manifestaciones leves se dejen a un lado, la frecuencia de este trastorno de la piel sigue siendo considerable, alrededor del 20%-35% de los púberes lo sufren.

Problema crónico

Como se asocia a una etapa de la vida, muchas personas no le dan importancia a este trastorno, pero lo cierto es que los especialistas lo consideran un problema crónico que, además de recibir una valoración por un médico, debe plantearse un abordaje también crónico.

Por otro lado, en las consultas de los dermatólogos son cada día más frecuentes las mujeres que acuden por la aparición de acné. Se estima que aproximadamente el 30% de las mujeres mayores de 25 años padece acné, asegura Manuel Fernández Lorente, dermatólogo del Grupo de Dermatología Pedro Jaén (Madrid).

“Se dan diferentes casos: la mujer que no ha presentado nunca acné y que empieza tardíamente, y las que lo tuvieron en su adolescencia y luego desapareció. Y las que han tenido brotes que reaparecen en diferentes momentos”, explica José Luis López Estebaranz, jefe del Servicio de Dermatología de la Fundación Hospital Alcorcón, de Madrid.

Diferencias

El acné a edades tardías tiene algunas diferencias al que se da en la adolescencia. Por un lado, aparece en la zona U, conformada por los ángulos mandibulares, la zona peribucal y el cuello. En cambio, en el adolescente el acné se da habitualmente en forma de T: en frente y nariz. Además, a partir de los 25 años las lesiones suelen ser de tipo inflamatorias.

“Por eso en esta etapa, requiere un tratamiento más adaptado, enfocado más a la inflamación que a los comedones [conocidos como puntos negros]. Por otro lado, la piel es distinta a la del adolescente, es más madura, más sensible y más propensa a formar cicatrices”, explica este especialista.

HORMONAS, TABACO Y ESTRÉS

Existen diferentes motivos por los que puede aparecer el acné en la segunda o tercera década de la vida. “Puede ser por motivo hormonal. Determinadas alteraciones, como el ovario poliquístico, pueden propiciar una mayor producción de hormonas androgénicas [hormonas masculinas] que hace que se segregue y libere más sebo que es la que termina obstruyendo el folículo y generando el acné”, explica Eduardo López-Bran, jefe de servicio de Dermatología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Cuando la mujer tiene esta alteración hormonal también puede presentar otros síntomas como ciclos menstruales irregulares, aumento de vello (hirsutismo) e incluso pérdida de pelo (alopecia). “El acné en la mujer adulta lo solemos denominar ‘acné hormonal’, mientras que en el adolescente se habla de ‘acné vulgar’ porque es consecuencia del estado de hiperseborrea normal de la adolescencia, sin tener niveles hormonales incrementados a los que se corresponden con su edad”, afirma Fernández Lorente.

En estos casos, cuando las hormonas tienen un papel determinante, el tratamiento de elección son los fármacos antiandrogénicos, aquellos que bloquean el efecto de las hormonas masculinas en la piel y cuero cabelludo. Muchos anticonceptivos tienen esta propiedad antiandrogénica, pero en la actualidad hay otros medicamentos que se pueden pautar sin necesidad de tomar anticonceptivos.

Se sabe también desde hace poco que el tabaco puede producir acné en mujeres. “Se comporta como un promotor del mantenimiento de la enfermedad. Es un factor agravante de un acné prexistente o un factor desencadenante en personas predispuestas. De hecho en mujeres fumadores la incidencia de acné supera el 50%”, asegura Fernández Lorente.

Pero un factor clave que parece estar detrás de muchos de estos casos de acné tardío es el estrés. La ansiedad o el estrés actúan sobre las hormonas androgénicas haciendo que produzcan más grasa. También se ha demostrado que el estrés determina inflamación en las glándulas sebáceas a través de un mecanismo neuroendocrino, por lo que empeora el acné.

A su vez, señala Fernández Lorente, el acné genera ansiedad o estrés, por lo que es muy frecuente que el acné/ansiedad/estrés se convierta en un círculo vicioso en los que ambos factores se retroalimentan.



¿PSICOTERAPIA PARA EL ACNÉ?

Este especialista reconoce que, en la práctica clínica, apenas se derivan pacientes al psicólogo o al psiquiatra. “No obstante, esto contradice un estudio denominado ‘ACS’ (estudio epidemiológico sobre la actitud, comportamiento y satisfacción en acné de los dermatólogos españoles). En este estudio, el 34% de los dermatólogos españoles considera que es bastante necesario que el paciente pueda disponer de apoyo psicológico, ya que el acné puede producir algún trastorno emocional o alteración de la conducta. Mi opinión es que los dermatólogos declaramos en la encuesta que es necesario un apoyo psicológico pero no derivamos a los pacientes a los profesionales de este sector (psicólogos)”, argumenta Fernández Lorente.

Por su parte, López-Bran se muestra partidario de “un tratamiento integral de los problemas dermatológicos. Si detecto un problema emocional, le recomiendo que acuda al psicólogo o al psiquiatra. La piel, como otros órganos, se puede ver afectada por las emociones”.

“Desgraciadamente, cada vez vemos más consultas generadas por el estrés con problemas en la piel y el pelo”. El origen de este mayor aumento de estrés podría iniciarse con la incorporación de la mujer al mercado laboral, sugiere este experto.

“En los hombres se ve menos. Pero es que el circuito hormonal de la mujer es más complejo y probablemente el folículo es más sensible a ese aumento en la producción androgénica generada por el estrés”, sostiene.

Finalmente, los dermatólogos insisten en que el acné debe ser tratado por un especialista. En la actualidad, existe un amplio abanico de opciones terapéuticas, tal y como han sido recogidas en las guías europeas para el tratamiento del acné, publicadas el pasado mes de febrero por la revista ‘Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology’. En ellas se concluye que se deben tener en cuenta los beneficios psicosociales de una piel libre de acné, por lo que insisten en considerarlo un proceso crónico con una terapia aguda y de mantenimiento para las remisiones.

Protege tu piel de la contaminación

La contaminación exterior provocada por las emanaciones de los carburantes, gases industriales y distintas partículas debilita el organismo, ya que daña las funciones respiratorias, lo que acarrea asma y alergias. Asimismo, incrementa los riesgos de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Por otro lado, es muy nociva para la piel y acelera el envejecimiento cutáneo. De esta manera, es fundamental protegerse para mantener una epidermis impecable.

En primer lugar, debes hidratarte continuamente, bebiendo abundante agua para eliminar las toxinas. También tienes que aplicar crema hidratante sobre tu cuerpo cada mañana y noche. Además, es importante reforzar las defensas de tu organismo, ya que tener un sistema inmunitario más fuerte contribuye a protegerse de la contaminación. Otra opción eficaz consiste en consumir antioxidantes porque luchan contra las agresiones exteriores. Puedes encontrar estos elementos en algunas frutas (moras, arándanos, frambuesas, ciruelas o cítricos) y verduras (alcachofas, espárragos, brócolis y pimentones).

Es también necesario sanear el aire dentro de tu hogar. Para eso, coloca agua en una olla con hierbas aromáticas de tu gusto, medio limón y hojas frescas de menta. Hiérvela y luego, lleva la preparación a la habitación. Deja que el vapor humidifique el ambiente para reducir la contaminación.


Dentro

del hogar

La contaminación también afecta al hogar. Además del aire exterior que penetra dentro de la casa, algunos materiales de la decoración, pinturas y solventes suelen tener efectos muy nefastos sobre la salud de las personas y el aspecto de su piel. Afortunadamente, puedes contar con las propiedades de ciertas plantas que destruyen las partículas tóxicas. Consigue azalea para desintegrar el amoniaco. Asimismo, el crisantemo absorbe las sustancias nocivas de las pinturas y el ficus descompone el formaldehído. En cuanto a la hiedra, es una excelente opción para eliminar el benceno de forma natural.

Por otro lado, en casos de temperaturas exteriores elevadas y contaminación alta, debes cerrar las puertas y ventanas de tu casa. También puedes colocar sábanas húmedas delante de las entradas de aire para sanearlo, ya que las gotas de agua que se expanden dentro del hogar tienen la particularidad de absorber las partículas tóxicas, lo que es muy útil para evitar que penetren en el organismo y afecten a tu apariencia o salud.




Aprende a aprovechar mejor el perfume

¿Eres de las que no soporta que su perfume la abandone? Gracias a estos consejos, olerás bien todo el día y sacarás todo el provecho a tus colonias. Primero, impregna el algodón de los bastoncillos en tu colonia favorita y guárdalos en una bolsa de plástico. Si quieres retocarte antes de una cita o reunión, son más prácticos y menos pesados que el frasco de perfume. Segundo, para que tu perfume te acompañe todo el día, aplica un poco de vaselina donde vayas a pulverizar tu colonia. La vaselina captará la fragancia y la mantendrá más tiempo que si te echas el perfume sobre la piel seca. Tercero, si solo quieres un leve toque de perfume, dirige el spray hacia arriba y rocía sus gotas en el aire. Acto seguido, camina debajo de esa pequeña nube y su fragancia se impregnará ligeramente en tu cuerpo. Cuarto, si estás probando perfumes y quieres desprenderte del olor de uno, solo tienes que limpiar la zona donde lo aplicaste con una toallita desmaquillante

Cómo llevar tus uñas esta temporada

Las uñas siguen siendo el accesorio de moda. Hoy se llevan más cortas y conviven los tonos supernaturales con colores muy vibrantes, mucho brillo, metalizados y glitter. En esta nota, te mostramos las nuevas colecciones y tips para tenerlas siempre divinas

UÑAS TECNICOLOR

Ya es un clásico: las uñas van de la mano de las tendencias que dicta la moda cada temporada. Este otoño-invierno, el tono marsala causa furor, y predominan el clásico bordó, rojo, uva y los azules oscuros. También los pigmentos tierra siguen ganando terreno, así como los grises y el negro, eternos seductores que este año se reinventan con mayor intensidad y brillo. La propuesta del nail art nunca se acaba. Pero atención, porque ahora se elige desde un lugar más sutil: aplicado en una sola uña, o en todas pero con un pequeño detalle. Tip: lo último es hacer la francesita eligiendo un negro con brillo y otro negro mate.

CASI AL NATURAL

La clave para llevar uñas minimalistas es que estén impecables. Brillos naturales, colores nude o bases alisadoras apenas coloreadas logran esta propuesta. Se puede complementar con un detalle de estrás o algún dibujo muy sútil.

PARA TENER SIEMPRE A MANO

• Fortalecedor con keratina, aloe vera y vitamina E: indicado para uñas extremadamente resecas y sensibilizadas.

• Aceite de almendras para cutículas: es un potente emoliente que tiene acciones hidratantes y ayuda a mantener el equilibrio húmedo de la piel y las uñas. Recomendable como tratamiento de uso diario porque puede aplicarse incluso sobre la uña esmaltada. Aplicado una o dos veces al día con un suave masaje mejora la calidad, la textura y la apariencia de las cutículas.

martes, 30 de junio de 2015

Consejos para las mujeres con flequillo

¿El flequillo te vuelve loca a la hora de peinarlo? Aquí algunos consejos para lucirlo casi perfecto. Un buen flequillo es capaz de enmarcar los ojos dando a la cara y a la mirada mucha personalidad. Además es una manera de cambiar de look sin cortar demasiado y dar un nuevo aire a tu imagen. Cuando el flequillo está muy húmedo puedes conseguir la forma que deseas, eso sí, si lo quieres lucir muy natural lo debes dejar secar al aire. El cepillo ideal para secar y darle forma es uno bastante pequeño y redondo, con cerdas densas que ejercen la tensión correcta en el cabello. Trata de mantener el secador por encima de la cabeza, mirando hacia el frente y al margen para desplazarse de lado a lado hasta que esté seco. Si no tienes secador para darle forma, utiliza tus propios dedos. Ve cogiendo pequeños mechones y los vas retorciendo, así se secan de manera natural. /ellahoy.es

Los rayitos aparecieron en los '90 y, a pesar del tiempo, aún siguen de moda.

Los “rayitos” aparecieron en la década de los '90, debido a que varios íconos de música como Shakira, Fey, Britney Spears, Christina Aguilera y las Spice Girls lo pusieron de moda y miles de jóvenes de esa época las siguieron. Pero ¿será que esta tendencia ya pasó de moda o, en su lugar, evolucionó? Averigua lo que dicen los expertos.

Tendencia. El director de la Escuela de Belleza y Artes Verónica, Nicolás Aguilar, indicó que los rayitos han evolucionado porque ahora hay una variedad de colores, pero los que más se utilizan son los tonos fuertes como el rojo y el azul. Así mismo señaló que los hombres usan el color cenizo y extra claro. La versión fue corroborada y reforzada por el estilista Javier Heredia, del salón Ma y Ma, quien señaló que el tinte en color rojo lo utilizan más las mujeres jóvenes.

Cabello. Aguilar mencionó que el color de los rayitos va a depender del tono del cabello, al negro le queda un rojo intenso, rubio mediano y un rojo caoba. Para el castaño claro, es aconsejable el cenizo o rubio claro, en cambio en los rubios se juega con los colores, "se les crea sombras o colores oscuros". Heredia mencionó que se aconseja que el color de los rayitos dependen del tono del cabello y no así del color de piel, aunque también de lo que quiera la cliente.

¿Cómo se realiza? Aguilar explicó que para hacer los rayitos se debe separar los mechones que van a ser decolorados, luego se aplica el decolorante y se lo envuelve con papel aluminio, así se evita que se manchen los demás cabellos, luego tiene que esperar entre 15 y 20 minutos, pasado este tiempo debe fijarse en el último mechón donde colocó el decolorante, si el tono cambia a naranja o amarillo. Asimismo apuntó que debe tener cuidado de no dejarlo mucho tiempo. Después se enjuaga solo los mechones con agua tibia para sacar el decolorante y se lo seca con una toalla. En el cabello semi húmedo se aplica el color y se deja actuar el producto entre 15 y 20 minutos, para luego enjuagar con agua tibia. Además agregó que en este último enjuague se puede utilizar crema de enjuague.

¿Qué cuidados debes tener? El experto comentó que no es aconsejable lavar la cabellera todos los días, debido a que las glándulas sebáceas se agotan, lo ideal es hacerlo día por medio. "Los que se han realizado un tinte, no deben usar champú por lo menos por dos días", acotó. Heredia puntualizó que si el cabello no es graso debe lavarse cada 3 días.

¿Cuánto tiempo dura? El profesional remarcó que los rayitos o los tintes por lo general duran entre uno y tres meses, además apuntó que algunos se despintan y otros no, por lo que todo depende de la calidad del producto. Heredia apuntó que lo aconsejable es retocar el tinte una vez al mes.