martes, 23 de mayo de 2017

Cabello fuerte y como nuevo

Después de pasar una temporada soleada es hora de mimar tu cabellera. Si tu cabello sufrió las consecuencias de la secadora y plancha, las coloraciones y los alisados, existe una terapia que lo deja como nuevo. Se trata del tratamiento de botox capilar, mejor conocido como “Pro Fiber” el cual repara el cabello dejándolo saludable, comenta Midori Paz, administradora de "Mim expertos en belleza".

Una terapia genuina. Es una terapia para cabellos extremadamente dañados, resalta Midori. Está indicado para tres tipos de cabello: fino, medio y grueso, lo que significa que se regenera de acuerdo al nivel de lesión. “Previa aplicación se realiza un diagnóstico para ver en qué nivel de daños se encuentra y ahí reparar”, advierte.

Beneficios al instante. Los efectos son inmediatos ya que gracias a la queratina y aceite de argan deja el cabello sedoso, brillante y sin frizz, actuando sobre la cutícula asegura la estilista Nancy Franco, de la peluquería 07/22. Resalta que lo hidrata y repara, devolviéndole la vitalidad, en especial para aquellos que pasaron por coloraciones. Además que, realiza una hidratación profunda, nutriéndolo desde afuera hacia adentro.

Características. Midori también enfatiza en que, rellena la cutícula capilar, regenera la fibra que está a punto de “morir” y aporta queratina. “Es como una recarga de energía para un cabello que está muy dañado”, dice. Se recomienda hacer cada 15 o 30 días, aunque eso dependerá, como se mencionó, del diagnóstico.

Piel alimentos para embellecerla

Los productos cosméticos son herramientas con las que se puede conservar la belleza de la piel. Pero la alimentación es el primer y principal aliado para prevenir el envejecimiento prematuro. "Tanto para el envejecimiento físico como orgánico, la alimentación es la clave", indica la nutricionista y dietista Magdalena Valdés.

Vitaminas necesarias. La falta de vitaminas es uno de los principales responsables del envejecimiento ya que las células necesitan nutrirse, explica Valdés. En el caso de la piel, la vitamina A y E, juegan un papel fundamental al igual que las proteínas. Si el cuerpo no consume la cantidad necesaria el envejecimiento se acelera.

¿Qué lo provoca? Ante la relación que existe sobre el aceleramiento del envejecimiento de este órgano por medio de alimentos como las bebidas alcohólicas y azucaradas, los alimentos altos en grasas saturadas, la sal y los conservantes, la nutricionista y dietista Carolina Vélez, comenta que es verdad ya que estos producen hinchazón, debido a un proceso llamado “glicación”, que hace una “caramelización” del azúcar adheriéndose a las paredes de la piel y aumentando la aparición de radicales libres, generando una piel con mala textura, pigmentada y sin elasticidad.

Mantener un balance. Pero no solo eso, aparte del azúcar, existen otros alimentos que pueden producir la glicación como ser las carnes ahumadas, embutidos, frituras o snacks procesados, que lastimosamente son alimentos que se consumen bastante. “Si bien no se pueden dejar de consumir, por lo menos hay que tratar de consumirlos ocasionalmente”, advierte.

Alimentos amarillos y rojos. Para evitar este proceso, se deben consumir más alimentos que contengan colágeno, apunta Magdalena, sustancia que se encuentra en las carnes que tienen hueso.

Para Vélez, hay que mantener una alimentación variada, que aporte nutrientes como la vitamina A, E y K, sobre todo con antioxidantes.

lunes, 22 de mayo de 2017

¡Adiós ojeras!



Probablemente, no haya nadie en el mundo que no se haya llevado algún buen susto matutino al encontrarse frente al espejo un rostro distorsionado por bolsas y ojeras. Y no, no implica obligatoriamente que detrás haya una noche en blanco, sea por buenas o malas razones.

La piel del contorno de los ojos es la más frágil y susceptible de la geografía cutánea. Las cifras no engañan. El espesor medio de esa capa de la dermis es de entre 300 y 800 micras, según la Asociación Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Esto es, cinco veces más fina que la del resto del rostro, que a su vez, es cinco veces más fina que la del cuerpo. En milímetros, no llega a los 0,5. Además, tiene una menor cantidad de fibras de colágeno, elastina y glándulas sebáceas, según la misma fuente. En el contorno ocular hay 22 músculos periorbitales que están en continuo movimiento, por lo que, amén de delicada, es una piel que se distiende con facilidad.

En la formación de las bolsas y las ojeras están implicados, en primer lugar, los factores genéticos, según el Centro para la Dermatología de Washington. Pero antes de indagar en sus causas, hay que distinguir entre ambas manifestaciones. La cosmética las suele meter en el mismo saco. Cualquier producto destinado a esta zona del rostro une los términos “antibolsas y antiojeras”; y, en efecto, determinados ungüentos se atreven a combatir los dos problemas. Sin embargo, su origen es diferente.



Ojeras. El lado oscuro

Como explica la doctora Almudena Royo, médico estético del Instituto Médico Láser (España), “las ojeras aparecen por la disposición anatómica del seno venoso de la zona [área que rodea el ojo: el factor hereditario]”. Se trata, pues, de una disposición morfológica especial, que sumada a una piel tan fina (casi transparente), deja ver la acumulación de sangre, oscureciendo la zona”. La falta de hierro también contribuye a su formación, pues esta deficiencia resulta en una pobre oxigenación de los tejidos, hecho que contribuye a la creación de coágulos en los vasos sanguíneos que existen en la zona ocular. Ante esta carencia, la Fundación Española del Corazón recomienda el consumo de carnes rojas, yema de huevo, verduras de hoja o cítricos. A la genética y la falta de hierro, la doctora María José Alonso, dermatóloga de la AEDV, añade una tercera causa determinante: “La pérdida de volumen de la grasa que hay alrededor de los ojos (grasa periorbital) conlleva la aparición de surcos más oscuros, pigmenta la zona, aumenta la laxitud del párpado y da lugar a ojeras”. En cuarto y quinto lugar, aunque no por orden de importancia, se encuentran la falta de sueño (que dilata los vasos sanguíneos) y la edad (pues la piel se afina con el envejecimiento, como explica el doctor Manuel Ángel Rodríguez Prieto, jefe de servicio de Dermatología del Hospital del Complejo Asistencial Universitario de León).



Bolsas. Maldita retención

El abultamiento de la piel bajo los ojos también responde a factores genéticos. Explica el proceso José González Vidal, oftalmólogo y cirujano plástico ocular de la clínica Miestetic: “Se forman por una pérdida de tono muscular en el músculo y en la piel de párpado inferior, lo que produce un descolgamiento y adelgazamiento de la piel”. Cuando su causa es la retención de líquidos (la distinguiremos al ser una manifestación que solo aparece al levantarnos), la doctora Alonso anima a practicar gimnasia facial (“apoye los dedos en las sienes y cierre con fuerza el párpado durante 10 segundos; hay que repetir la acción diez veces con cada ojo y, al terminar, cerrarlos ambos, relajando los rasgos durante un minuto”). Cabe recordar que el consumo excesivo de sal también propicia la retención de líquidos.

Cuando la causa no es una simple congestión que se produce al despertar, ni bolsas ni ojeras pasan desapercibidas. Como señala González Vidal, “el retoque estético más frecuente en hombres jóvenes es la corrección de las bolsas oculares, pues aporta al rostro sensación de cansancio”. Pero si no quiere pasar por quirófano, existen otras opciones.



SOLUCIONES NATURALES: EN SU NEVERA Y SU NECESER

El recetario natural está lleno de remedios caseros que llevan siglos demostrando su utilidad para estos males. No hay estudios científicos que los avalen, pero tampoco se ha encontrado bibliografía adversa que los eche por tierra. “Los remedios naturales pueden ayudar a frenar la evolución de las bolsas. En general, cualquier acción que produzca eliminación de líquidos ayuda a mejorar la zona ocular”, señala el doctor González Vidal, quien también repasa los más efectivos.



Bocarriba y con almohada

Dormir bocabajo puede agravar el problema, dado que se entorpece la circulación de retorno. Como explica González Vidal, “dormir con la cabeza un poco más elevada que los pies y utilizar una almohada más gruesa contribuye a que se hinchen menos los párpados durante la noche y, por tanto, retrasa la aparición de bolsas”.



Hielo

“El frío también contribuye a reducir la congestión de los ojos y por ende, las bolsas y ojeras”, apunta el especialista. Hay antifaces creados con este fin, que se guardan en la nevera, listos para ser utilizados en momentos de emergencia. Pero es igualmente efectivo envolver un hielo con un pañuelo de tela y apoyarlo bajo los ojos durante unos minutos, pues las bajas temperaturas reducen la inflamación de los vasos sanguíneos.



Gafas de pepino

Es el remedio natural más conocido. Como señala González Vidal, “el pepino, si además se utiliza frío, ayuda a descongestionar las bolsas oculares. Aunque tiene un efecto temporal, si lo hiciésemos con constancia todos los días por la mañana, podríamos frenar su progresión”. La doctora Alonso explica que esto se debe a las vitaminas del producto, “principios activos que aplicados en la piel mejoran pigmentación, laxitud y arrugas finas”.



Fresas

La fresa es un gran desinflamante natural que obra milagros en la reducción de las ojeras que, además, nos aporta diversos minerales y antioxidantes perfectos para el cuidado de nuestra piel.

Para aprovechar las propiedades de este fruto rojo, prepara un puré con su pulpa, déjalo enfriar un poco y aplícalo en el área por media hora o más, luego lava con agua fría y abundante tu rostro y ¡listo!



Kiwi

El kiwi es también otro de los aliados en la lucha contra las ojeras gracias a su gran contenido de vitaminas, antioxidantes y otros nutrientes, funcionando muy bien para reducir la inflamación y tensar la piel. Aplícalo del mismo modo y por el mismo tiempo que las rodajas de pepino y verás cómo las ojeras desparecen de tu rostro en cuestión de minutos.



Patata

La patata rallada también funciona como una buena aliada para reducir progresivamente las ojeras. Ralla una patata cruda, envuelve esa especie de puré en una tela tipo gasa y aplícalo en tus ojeras como compresas durante al menos 20 minutos 3 veces por semana. Si buscas una alternativa más simple, también puedes aplicar directamente las rodajas de patata en la zona como hemos comentado con el kiwi y el pepino.



Aceite de almendras

Entre los aceites naturales, también puedes encontrar buenos aliados, como el de almendras, para quitar las ojeras y las bolsas de los ojos. El aceite de almendras le aporta a la piel de esta zona la hidratación que necesita para lucir luminosa y joven, además de que la desinflama y también previene la aparición de arrugas.

Para poner en práctica este truco de belleza, tan solo tienes que aplicar unas gotas de aceite de almendras sobre las ojeras y dar ligeros toques con las yemas de tus dedos para que penetre bien en la piel. Espera a que la piel lo absorba por completo y, luego, aplica una crema específica en el contorno de los ojos.



Café

Gracias a la cafeína y a los antioxidantes que contiene el café, aplicándolo en el párpado inferior lograremos activar la circulación de esta zona y desinflamarla, reduciendo notablemente las ojeras.

La mejor forma de usarlo para deshacerte de las manchas azuladas o moradas bajo los ojos es hacer un café bien cargado y, si es posible, con granos naturales y no con preparados, guardarlo en la nevera y esperar a que esté bien frío. Entonces, empapa dos discos de algodón en el café frío y deja que actúen hasta que se sequen, repite esto un par de veces más. Puedes hacer este remedio natural un par de veces a la semana.



Bicarbonato

El bicarbonato de sodio tiene propiedades que aclaran la piel, la exfolian y la limpian en profundidad, eliminando todo tipo de impurezas, por este motivo es utilizado en todo el mundo para reducir las ojeras.

Para quitar las ojeras con bicarbonato, primero tendrás que mezclar una cucharadita de este producto con agua tibia. O bien, para potenciar los efectos para eliminar las manchas oscuras que aparecen debajo de los ojos, puedes utilizar una de las infusiones anteriormente comentadas y mezclarla con este producto cuando esté tibia. Seguidamente, moja dos discos de algodón y aplícalos en tus párpados para que la mezcla actúe sobre las ojeras. Deja que actúe hasta que los discos se sequen y lávate la cara con agua abundante y tibia.

Puedes usar este remedio entre 2 y 3 veces a la semana y, cada vez que termines de hacerlo, es recomendable que apliques tu crema hidratante habitual o una crema especial para el contorno de ojos.



MÁS CONSEJOS

Para mejorar el efecto de estos remedios caseros, es importante que además tengas en cuenta algunas recomendaciones como las siguientes, solo así las ojeras desaparecerán de tu rostro por completo:



• Descansa bien durante la noche y duerme entre 7 y 8 horas cada día.



• Bebe abundante agua durante el día, entre unos 1,5 y 2 litros, para mantener la piel bien hidratada.



• Lleva una dieta sana y equilibrada en la que se incluyan alimentos que favorezcan la circulación sanguínea, pues estos son ideales para evitar la retención de líquidos. Son buenas alternativas los alimentos ricos en fibra, antioxidantes, potasio y hierro. Asimismo, no te excedas consumiendo sal, puesto que esta favorece la retención de líquidos.



• Cuando apliques productos cosméticos sobre la zona, hazlo golpeando con la yema de los dedos de manera suave para estimular la circulación.



• Realiza ejercicio físico de forma regular.



TRUCOS DE MAQUILLAJE

Cuando hablamos de básicos de maquillaje, el saber corregir las ojeras de manera natural y efectiva es una de las claves para conseguir ese tan deseado efecto ‘buena cara’.

Para poder cubrirlas con éxito lo más importante es:



TRUCO 1 Conocer el color de nuestras ojeras y a partir de ahí escoger el color complementario para neutralizarlas. Si son moradas, necesitaremos un corrector con pigmentos amarillos para contrarrestar. Si son azules, necesitaremos un corrector naranja y por último, si son de color verdoso, necesitaremos un corrector de tonalidades rosadas o rojizas (en caso de ojeras muy intensas, incluso podríamos utilizar un tono rojo para poder neutralizarlas).

Si el color que necesitamos no coincide con nuestro color de piel, siempre podemos mezclar un corrector de color (naranja, rosado o amarillo) con un corrector de ojeras de nuestro tono de piel. Por ejemplo, si la piel de nuestra cara y cuello es rosa y necesitamos un corrector que tenga pigmentos amarillos, siempre podemos mezclar un corrector del color de nuestra piel, en este caso rosado con otro corrector amarillo que nos ayude a neutralizar las ojeras.



TRUCO 2 El segundo punto clave es el lugar de aplicación, ya que solo necesitamos aplicarlo donde existe la oscuridad, de esta forma se difuminará de manera más natural y se fundirá con nuestra piel.



TRUCO 3 Para terminar, hay personas que tienen el párpado muy graso y necesitan utilizar una pequeña cantidad de polvos traslúcidos, en ese caso, adelante; esta es una buena manera de que el corrector dure más horas. Sin embargo, para las personas que tienen el párpado normal o seco, es muy probable que si utilizan polvos en esa zona que es tan delicada, noten cierta sequedad, incluso que el corrector se cuartea, por ello que en muchos casos los polvos no son necesarios tras la aplicación del corrector.




El secreto del labial rojo para eliminar los ojos de panda

A primera lectura puede sorprender, pero María Soláns, directora de la escuela y agencia de maquillaje Mery Make Up, lo ve como el mejor atajo para disimular unas ojeras marcadas. “Hay que aplicar el labial con una esponjita por toda la zona afectada y difuminarlo a continuación con una brocha de maquillaje. Después, se puede extender un corrector compacto a través de pequeños golpecitos con el dedo anular, que es el que menos fuerza tiene”, concreta.

15 trucos beauty que sí funcionan

Con el acceso a internet es muy fácil encontrar tips de belleza, muchos de ellos naturales y súper raros, claro que algunos funcionan y otros no. En esta ocasión nos dimos a la tarea de buscar trucos, algunos extraños, pero que sí cumplen lo que prometen.

Bolsas de té verde para tus labios. Para tratar los labios deshidratados y agrietados, el televisivo (y a veces polémico) Doctor Oz recomienda poner a hervir una bolsa de té verde y, cuando esté templada, ponerla en los labios. ¿Los motivos? Los polifenoles del té ayudan a calmar la inflamación de los tejidos.

Cerveza en el pelo. Deja el cabello súper suave. Solo empapa tu melena con cerveza, deja que actúe durante 5 minutos y enjuaga con agua, eso sí el olor podría quedarse hasta la siguiente lavada.

Fresas para los dientes. Frota una fresa contra tus dientes antes de lavártelos y notarás cómo lucen más blancos al final del cepillado.

Polvo para hornear contra errores de bronceado. Por más extraño que suene es cierto, este polvo sirve para corregir los errores del autobronceador. El truco está en colocar tres cucharadas en una taza de agua y crear una mezcla espesa para luego masajear en las líneas que quieras eliminar.

Ajo en las uñas. Muchos esmaltes contienen extracto de ajo como elemento fortalecedor, pero tú puedes lograr mejores resultados si simplemente mueles un diente de ajo y lo agregas a cualquier barniz transparente, junto con la cabecilla de un cerillo. Pronto tus uñas estarán más largas y fuertes.

Limón y té negro contra el cabello graso. Mezcla medio vaso de jugo de limón y media taza de té negro, enjuaga tu cabello con la mezcla, déjala actuar por 5 minutos y retírala con agua tibia. Notarás los cambios en pocas semanas.

Café, pepino o papa. Para disminuir las ojeras sigue esta receta casera: mezcla café y aceite de oliva, aplícala en la zona y deja actuar por 20 minutos.

Otra forma de combatir las ojeras es con papa y pepino que tienen propiedades desinflamatorias y astringentes. Corta cualquiera de los dos en rodajas y aplícalas en el área afectada, ésta receta también se utiliza para el enrojecimiento en los ojos.

Piel firme con agua fría. Sabemos que no hay nada como un buen baño caliente, pero esto puede afectar la elasticidad de tu piel más de lo que imaginas.

¿En apuros para lucir unas piernas perfectas o un abdomen firme? Con el teléfono de la regadera direcciona agua fría (no helada) a estas áreas por 5 minutos. ¡Notarás la diferencia!

Hojas de cilantro para el mal aliento. Las propiedades antibacteriales de esta hierba son bastante conocidas. No por nada en los restaurantes suele servirse una hoja junto con la comida. Si estás desesperada por eliminar el mal aliento de una forma natural, mastícala por 5 minutos y notarás la diferencia. Lo mismo funciona con hojas de hierbabuena.

Pestañas rizadas por más tiempo. Si calientas tu rizador de pestañas con tu secador de cabello, podrás lograr pestañas aún más rizadas.

Melena sana. Si hay tres ingredientes naturales que transformarán tu cabello de seco y sin vida a una melena de pasarela, son la mayonesa, el huevo y el aceite de oliva. Puedes aplicar y enjuagar cada ingrediente o juntarlos y hacer una mascarilla. Dos cucharadas de mayonesa, dos claras de huevo y una cucharada de aceite serán la solución.

El líquido de las cápsulas. Pincha una cápsula de vitamina A y mezclar con tu hidrante. Sí, se puede y de hecho lo hace la top Magdalena Frackowiak para hidratar su piel en profundidad. Y los dermatólogos recomiendan hacer lo mismo pero con las cápsulas de vitamina E debido a su gran poder regenerante y antioxidante.

Secarse el pelo con un pañuelo de papel. ¿Quitar el exceso de humedad de tu pelo con toallas de algodón? Hazlo mejor con pañuelos de papel (puede ser papel de cocina). Lo dice uno de los gurús de Hollywood, Adir Abergel, creador de los peinados más hipnóticos de Rooney Mara. “Mucha gente usa toallas convencionales pero eso crea fricción. Es mejor usar toallas de papel y secar tu cabello de abajo a arriba”. Así conseguirás absorber mayor humedad y así además evitarás el efecto frizz.

Almohada de satén. La prestigiosa dermatóloga Debra Jaliman, autora de una de las grandes biblias de la belleza, Skin Rules: Trade Secrets from a Top New York Dermatologist, afirma que para evitar las ‘arrugas del sueño’ (ocasionadas por la postura y la almohada que usas al dormir) lo mejor es usar una almohada con

funda de satén en lugar de las convencionales de algodón.

Agua de arroz para tu pelo. Lo de poner arroz en remojo y utilizar esa agua a modo de tónico para suavizar la piel y aclararla es un truco conocido, pero su versión para el cabello no lo es tanto. Y es que, tal y como hacen las mujeres con el cabello más largo del mundo, las que viven en un pequeño pueblo al sur de China, Guangxi, el secreto para tener un cabello como

Rapunzel (algunas tienen melenas de hasta 2 metros de largo) es no usar champú, sino lavar su cabello con agua fermentada de arroz. Esa agua de aspecto lechoso que se obtiene tras hervir arroz y que ellas dejan fermentar, al menos, un día antes de usarla a modo de champú.



Mi cabello protegido en invierno

El invierno no es la mejor estación para el cabello. El calor, el frío, el viento, la lluvia, la electricidad estática; no son las mejores condiciones. Desde que las bajas temperaturas empiecen a dañar el cabello, ofrécele un programa de cuidados gracias a nuestros consejos.

Para cuidar el pelo en invierno, lo primero que debes hacer es un diagnóstico de su estado general. Sólo podrás mimarlo, si sabes lo que necesita.

1) Lavar el cabello con suavidad: Trátalo con cuidado. Tu cuero cabelludo debe soportar los avatares externos, por no hablar de la caída del cabello en otoño, así que lo último que necesita es que lo sigas castigando.

Según el tipo de cabello que tengas: si es graso, lávalo de 2 a 3 veces por semana, si tienes el cabello seco, basta con una vez por semana.

La idea de que el cabello es más graso en invierno debido a una alimentación más rica en grasas no ha sido demostrado científicamente, por tanto, no te pongas a buscar un champú especial para el invierno. Lo que debes hacer es tener en cuenta el tipo de cabello

Aplica el champú y masajea con suavidad con ayuda de la punta de los dedos hasta que haga espuma. Nunca uses las uñas, porque podrías lastimar el cuero cabelludo (incluso una lesión minúscula puede perjudicar la vitalidad del cabello).

2) Nutrir el cabello en profundidad: Cuando termines de lavarte el cabello, nútrelo en profundidad, sobre todo si lo tienes rizado o teñido, porque en estos casos es más frágil. Aunque la variedad de champús es casi infinita, no siempre es fácil decantarse por el que más nos conviene. Opta por una solución rica en activos nutrientes y reparadores, como el karité o el aceite de cártamo.

En invierno solemos usar gorros y sombreros para protegernos del frío que asfixian el cabello, provocan electricidad estática y pueden llegar a provocar la caída del mismo. Así que no abuses de ellos y deja que tu cabellera respire lo máximo posible.

3) Peinar el cabello sin estropearlo: Para librarte de todas las impurezas (células muertas, contaminación) no basta con el champú, tienes que completarlo con el cepillado diario. Utiliza un cepillo de fibras naturales y péinate partiendo de la raíz (sin tocar el cuerpo cabelludo) hasta las puntas.

En invierno, nunca salgas con el pelo mojado, el secador es imprescindible, utiliza el aire frío de vez en cuando y no acerques mucho el aparato a la pared capilar. Si tienes el pelo largo, sécalo con la cabeza hacia abajo, así respirará mejor.

Máscara que te ayudará a rizar tu cabello

Durante mucho tiempo las mujeres buscamos constantemente algunos productos que nos ayuden a hacer crecer el cabello, si tú tienes el cabello rizado pero no muy definido o quieres rizarlo más, esta mascarilla es perfecta para ti.

Necesitamos:

* Cáscara de piña

* Un frasco atomizador

* 1 litro de agua

Como prepararlo:

Para empezar pelamos bien la piña y sacamos toda la cáscara posible, ponemos la cáscara en una olla con un litro de agua. Debemos ponerla a fuego medio hasta que llegue al punto de ebullición, en el momento que empiece a hervir, la dejaremos así por cinco minutos adicionales. Una vez que haya transcurrido este tiempo apagamos el fuego y dejamos reposar hasta que esté frío.

Una vez que ya esté frío tenemos que filtrar el líquido y vaciarlo en nuestro atomizador.

Cuando laves tu cabello debes humectarlo con lo que hicimos desde las raíces hasta las puntas, pero recuerda, nada de esto es mágico así que debes repetirlo unas 4 veces por semana, en unos días empezarás a notar grandes cambios en tu cabello.

No esperes más y comienza hoy mismo con este secretito súper sencillo.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Una piel saludable


Sigue estos concejos de salud y mejora tu aspecto
Un cutis saludable se logra estando sano por dentro y por fuera. Por ello decimos que nuestras acciones cotidianas pueden incidir en la salud o aspecto de la dermis. Asearse con agua templada no sólo te ayuda a despertar. Limpiar tu piel con agua a temperatura fresca, no caliente, ayuda a mudar las células muertas del cuerpo que hacen que tu piel luzca opaca.

Consejos útiles
El mejor momento para aplicar loción en tu piel es cuando aún está húmeda. Es por esto que se recomienda utilizar las cremas hidratantes luego de bañarte o lavar tu rostro. Si tu piel es seca, debes aplicar una crema a base de aceites. Por otro lado, si tu piel es grasosa, debes buscar productos a base de agua.
La piel también necesita humectarse de adentro hacia afuera, por lo que se recomienda tomar de seis a ocho vasos de agua diarios. Además, debes saber cuánto alcohol y cafeína consumes porque ambos te pueden deshidratar. Ingerir agua mientras tomas café o una cerveza puede ayudar a contrarrestar sus efectos negativos.
Ingerir frutas y vegetales es clave para mantener una dermis saludable. Desde frambuesas hasta zanahorias, cada producto tiene nutrientes variados que actúan como antioxidantes en la piel. Estos alimentos ayudan a combatir moléculas que exacerban los efectos de la inflamación, el daño solar y el envejecimiento. Investigadores escoceses determinaron que ingerir porciones adicionales de estos alimentos mejora notablemente el tono de la piel en seis semanas.
Los rayos ultravioletas del sol aceleran el proceso de envejecimiento. Además, disminuyen la producción de colágeno y el crecimiento de las células, lo que provoca que tu piel pierda elasticidad. Tu mejor defensa es usar un bloqueador solar que tenga un Factor de Protección Solar (SPF por sus siglas en inglés) mayor de 15.
Dormir las horas recomendadas (de siete a ocho horas) le dará a tu piel tiempo para recuperarse.