sábado, 27 de agosto de 2011

Un clásico para las uñas

Sencilla y elegante, la manicura francesa es la mejor aliada de la mujer al arreglar sus uñas, esta nunca pasa de moda e incluso se la puede hacer usted misma en casa.


La manicura francesa es una técnica que proviene de Estados Unidos (así que de francesa solo tiene el nombre), consiste en aplicar esmalte blanco en el extremo de la uña y, a continuación, dar una capa de laca natural.

EL MATERIAL NECESARIO. La esteticista y maquilladora Dayana Ribera aconseja contar con una lima, un bastoncillo de algodón, una base endurecedora, un lápiz corrector, un pintauñas blanco, uno rosa o beige y un fijador brillante. "En las tiendas se venden kits completos de manicura francesa", agrega.

TRUCOS QUE AYUDAN. Las indicaciones de la especialista señalan que se debe colocar las manos sobre un soporte para que no tiemblen. Si se pasa, rectifique con un lápiz corrector o un poco de quitaesmalte con la ayuda de un bastoncillo de algodón.


Cuando el borde de la uña esté seco, continúe aplicando el esmalte rosa o beige por toda la uña, incluida la parte blanca. Para que el pintauñas se mantenga durante mucho tiempo, termine aplicando una última capa con brillo para dar un realce más glamoroso.


PARA UTILIZAR. En algunos kits de manicura francesa, se encuentran pequeños adhesivos en forma de media luna. Se colocan sobre la uña, justo en el límite, entre el rosa y el blanco. Cuando el blanco está seco, se retira el adhesivo. De este modo, el redondeado de la uña queda perfecto.

VA CON TODO. "La sensación de limpieza que aporta este tipo de manicura es extremada y alarga óptimamente los dedos, por lo que se recomienda para todas las mujeres que tienen las manos pequeñas o gruesas", sostiene Ribera. "Otra ventaja que presenta la manicura francesa es que se combina muy bien con todo tipo de vestidos y ocasiones", concluye.


Por último, es recomendable realizarse la manicura ni bien comienzan a despintarse los bordes, no conviene lucir unas uñas semipintadas, ya que dan un aspecto descuidado a cualquier mujer.

1 PRIMERO. Debe limar e hidratar las uñas. El largo ideal para una manicura francesa es de 2 a 3 milímetros y la forma adecuada es cuadrada, aunque si desea puede hacerlas redondas, estas no deben ser ni muy cortas ni muy largas. También hay que proteger las uñas con cremas para evitar que se agrieten.

2 PREPARAR LAS UÑAS. Retire las cutículas con los palitos de madera. Nunca se deben cortar las cutículas, se ablandan con el líquido quitacutículas y se retiran hacia atrás. Endurezca las uñas con un endurecedor para que estas le duren más y, sobre todo, se luzcan limpias, prolijas y resistentes.

3 EL BORDE BLANCO. Pinte el borde blanco, puede ayudarse con unas cintas blancas especiales que dejan libre el borde para poder pintarlas. Si no tiene puede usar unos trocitos de cinta adhesiva, pero retírelos enseguida sin esperar a que se seque. Cuando tenga práctica podrá hacerlo a pulso.

4 COMPLEMENTO. Una vez seco puede aplicar los esmaltes por toda la uña. La manicura francesa queda elegante si aplica dos capas de laca de porcelana, beige o rosa, esperando a que seque bien entre una y otra. Una vez seco, aplique la laca transparente para que brille y, al mismo tiempo, proteja.

5 ACABADO. Un bastoncillo de algodón empapado de quitaesmalte le ayudará a retirar los restos del pintauñas, dando así un acabado al propio estilo de las grandes profesionales manicuristas. El mismo procedimiento se emplea en las uñas de los pies, que también se pueden lucir.




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